
La selección de un lubricante H1 o H2 puede ser un reto, los lubricantes H1 se permiten donde existe la posibilidad de contacto accidental, mientras que un lubricante H2 sólo se permite cuando no hay contacto posible con el producto alimentario. Por ejemplo, un lubricante utilizado en un sistema transportador que desplaza una línea de
alimentos debe ser una categoría de aceite H1, mientras que un sistema de transportador que no lleva una línea de alimentos puede utilizar ya sea un lubricante H1 o H2. Debido a que las aplicaciones de los lubricantes H1 son limitadas por los tipos de aditivos, en ciertos casos brindan menor protección y una vida útil más corta.
En Molub contamos con nuestro programa SMART LER que consideramos brinda las herramientas que mejoran la estrategia y esta basada en la condiciones de operación y un diagnostico respaldado de la confiabilidad del equipo , empleando técnicas de control de contaminación y estrategia de concientización al personal encargado con capacitación gratuita. Este sistema apunta hacia la maximización de los beneficios de las propiedades de los lubricantes mediante la implantación de buenas prácticas y excelencia en lubricación.
Este proceso contempla el "proceso de lubricación" como una secuencia de etapas en las que intervienen personas, procedimientos y material auxiliar de lubricación de manera coordinada, con el enfoque puesto en alcanzar el objetivo principal: aportar valor agregado al mantenimiento de nuestros clientes.
Los objetivos del programa Smart LER que brinda Molub son alcanzados mediante el trabajo y mejoras en las siguientes áreas:

Se divide en cinco etapas donde primero se selecciona el lubricante adecuado con la ayuda de un técnico especializado para la aplicación dependiendo las condiciones y el mecanismo.
Después se busca mejorar la productividad, evitar paros no programados, reducir los costos de refacciones y/o el impacto ambiental por medio de la lubricación. Para lo cual se aplica un programa de lubricación que diseñamos para cada equipo y finalmente se reporta de manera constante el monitoreo de las variables críticas como temperatura y vibración, documentamos los indicadores clave y retroalimentamos al usuario las acciones correctivas.
Sin duda una de las razones principales de las cuales los consumidores siguen lubricando con productos tradicionales es por el costo directo del lubricante. Es decir, un lubricante tradicional tiene un precio menor al lubricante de alta especialidad. Pero lo que no hay que perder de vista son todos los ahorros que se tendrán por la adecuada selección de un lubricante de alta especialidad y emplear las herramientas de control de contaminación para optimizar recursos. En varios estudios con clientes hemos detectado los siguientes ahorros:
Habrá menor número de piezas desgastadas o dañadas.
Tendrás menos paros no programados para arreglar las averías.
Los equipos están destinados para operar y la responsabilidad principal de mantenimiento es tenerlos disponible para su uso. El tener un equipo
sin operación significa que no podrán producir por lo cual la empresa deja de generar valor.
.Puede que el lubricante de alta especialidad sea de mayor precio, pero al final se va a consumir menor cantidad.
Hay una presión constante sobre todos los operadores para aumentar la productividad y reducir los costos operativos, lo que a su vez aumentará las ganancias. La industria en todo el país ha ganado un nuevo respeto por el término "Mantenimiento preventivo". Molub ha dedicado muchos años de investigación a las necesidades de la industria en esta área.
Seleccionamos nuestros aceites básicos y materia prima considerando la más alta calidad y última tecnología para brindarle la mejor protección posible para su equipo, conjugando una estrategia de lubricación y confiabilidad garantizamos un retorno de inversión muy atractivo para nuestros clientes.